
La desinformación y la mala información pueden matar tu negocio. Veremos el motivo y una serie de claves para evitar que os afecte. ¿Os parece? ¡Pues empezamos que tenemos mucho de lo que hablar y muchas claves para aplicar!
Como siempre, os guiaré por diversos bloques, destacando las claves para conocer y aplicar las buenas prácticas para emprender en vuestros proyectos. Y, recordad, si tenéis algo que comentar no dejéis de hacerlo. Empezamos.
Índice
Introducción: Desinformación y mala información
La desinformación se ha convertido en uno de los grandes problemas a la hora de tomar decisiones estratégicas en cualquier proyecto. Vivimos rodeados de contenidos, titulares, opiniones y análisis que se consumen de forma rápida, muchas veces sin contexto ni contraste.
En este entorno, no toda la información errónea es igual, y no todo error informativo responde a una intención maliciosa. Entender esta diferencia es clave para no dejar que un proyecto se vea afectado desde su fase más temprana.
Por un lado, la desinformación implica una voluntad explícita de confundir, manipular o dirigir la opinión hacia un determinado interés. Puede responder a agendas políticas, económicas o ideológicas, y suele apoyarse en medias verdades o en relatos simplificados que apelan a lo emocional más que a lo racional. Por otro lado, la mala información suele ser consecuencia del desconocimiento, la falta de especialización o la ausencia de rigor profesional de quien la difunde.
El problema es que, en la práctica, el efecto de la mala información puede ser tan dañino como el de la desinformación. Un artículo mal documentado, una definición simplista o una comparación errónea pueden condicionar la percepción de una herramienta, una tecnología o un modelo de negocio durante años. El lector medio no suele distinguir entre una opinión bien fundamentada y una afirmación lanzada sin experiencia real detrás.
Un buen ejemplo de esto es cómo se define en muchos medios el crowdfunding, reduciéndolo a una suerte de apoyo informal o casi familiar para “poner en marcha un negocio”. Esta visión ignora por completo su papel como herramienta de validación de mercado, de preventa, de creación de comunidad y de aprendizaje estratégico. No es una manipulación consciente, pero sí una mala información que genera una comprensión equivocada.
Cuando esta información errónea se convierte en la base sobre la que se toman decisiones, el impacto sobre un proyecto puede ser enorme. Desde descartar opciones clave hasta interpretar mal los resultados obtenidos, la desinformación y la mala información actúan como un ruido constante que desorienta incluso a equipos con buenas ideas y capacidad de ejecución.
Clave 1: La mala información hace tomar malas decisiones
Una de las consecuencias más directas de la mala información es la toma de decisiones equivocadas en momentos críticos de un proyecto. Cuando una herramienta, un canal o un modelo se entiende de forma parcial o errónea, se utiliza mal o, directamente, se descarta sin haber explorado su verdadero potencial. Esto ocurre con frecuencia en proyectos que buscan financiación y creen que el crowdfunding es solo una alternativa bancaria de menor escala.

Muchos emprendedores llegan al crowdfunding pensando exclusivamente en “conseguir dinero”, cuando en realidad su mayor valor está en la validación del mercado. Proyectos como Woodies, que utilizó el crowdfunding para testar su propuesta de producto sostenible en moda, entendieron desde el principio que la clave no era el importe recaudado, sino comprobar si había una comunidad dispuesta a pagar por su propuesta. Una mala comprensión del modelo habría llevado a medir el éxito solo en euros y no en aprendizaje.
Cuando la información de partida es incorrecta, las expectativas también lo son. Esto provoca frustración, abandono prematuro o giros estratégicos innecesarios. Un proyecto que no alcanza su objetivo económico en una campaña puede ser percibido como un fracaso, cuando en realidad ha obtenido datos valiosísimos sobre precios, mensajes y segmentos de clientes. La mala información impide ver ese valor oculto.
Otro efecto habitual es replicar estrategias ajenas sin entender el contexto. Muchos artículos hablan de “casos de éxito” de crowdfunding sin explicar por qué funcionaron ni qué decisiones se tomaron antes y durante la campaña. Proyectos como Roller Pro, en el sector de los productos de diseño, triunfaron no solo por su producto innovador, sino por una narrativa muy trabajada y una comunidad previa concienciada. Copiar el formato sin comprender el fondo es una consecuencia directa de la mala información.
Conclusión
En última instancia, la mala información empuja a decisiones conservadoras. Se descartan herramientas nuevas, se evita experimentar y se refuerzan modelos tradicionales que ofrecen una falsa sensación de seguridad. Así, muchos proyectos nacen ya limitados por ideas preconcebidas que no se corresponden con la realidad del mercado actual.

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Clave 2: La desinformación puede intoxicar un proyecto
Mientras que la mala información desorienta, la desinformación tiene la capacidad de intoxicar un proyecto de forma progresiva. Introduce dudas constantes, genera ruido interno y externo, y puede erosionar la confianza tanto del equipo como de la comunidad que rodea al proyecto. No siempre aparece de forma evidente; muchas veces se cuela en forma de discursos aparentemente razonables.

Un proyecto puede estar avanzando en la dirección correcta y, sin embargo, verse cuestionado por narrativas externas que minimizan su potencial. Esto ocurre a menudo con tecnologías emergentes o modelos de negocio que rompen con lo establecido. En el crowdfunding, iniciativas como Loona suelen ser objeto de críticas que cuestionan la viabilidad de un proyecto de robótica. Parte de esas críticas se basan en desinformación sobre costes, escalabilidad y demanda real.
La intoxicación informativa también afecta a la percepción del riesgo. Cuando se exageran los fracasos y se ocultan los aprendizajes, se crea la sensación de que ciertas vías están condenadas al fracaso. Esto puede llevar a abandonar una estrategia que, en realidad, necesita más tiempo o ajustes. El problema no es el error, sino la narrativa que se construye alrededor de él.
Este fenómeno es especialmente visible en debates actuales como el de la inteligencia artificial. Mientras algunos medios restan importancia a su impacto o lo presentan como una moda pasajera, otros lo hacen desde el alarmismo extremo. Ambas posturas desinforman y dificultan que emprendedores y empresas tomen decisiones equilibradas. Lo mismo ha ocurrido históricamente con el crowdfunding en sectores como la cultura, la educación o la innovación social.
Conclusión
Cuando un proyecto se expone de forma constante a este tipo de mensajes, acaba internalizando esa visión distorsionada. Se empieza a dudar de métricas objetivas, se ignoran señales positivas del mercado y se toman decisiones defensivas. La desinformación no mata proyectos de golpe, pero los debilita poco a poco desde dentro.

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Clave 3: Evitar la desinformación y la mala información
Evitar que la desinformación y la mala información afecten a un proyecto no es una cuestión de aislarse del mundo, sino de aprender a filtrar. El primer paso es asumir que no todas las fuentes tienen el mismo nivel de rigor, experiencia o independencia. Consumir información sin criterio es uno de los mayores riesgos para cualquier persona que emprende.

Es fundamental identificar quién habla desde la experiencia real y quién opina desde la superficie. En crowdfunding, por ejemplo, hay una enorme diferencia entre analizar campañas desde datos, procesos y resultados, y hacerlo desde titulares llamativos o anécdotas aisladas. Proyectos como Ouya, independientemente de sus controversias, ofrecen un buen ejemplo de cómo una narrativa mediática puede eclipsar un análisis técnico serio.
Otro elemento clave es contrastar la información con múltiples fuentes y, siempre que sea posible, con casos reales. Hablar con otros emprendedores, analizar campañas completas y entender el contexto en el que se lanzaron permite construir una visión mucho más sólida. La experiencia directa sigue siendo uno de los mejores antídotos contra la desinformación.
También es importante revisar periódicamente las propias creencias. Muchas ideas erróneas se mantienen no porque alguien las imponga, sino porque encajan con lo que queremos creer. Cuestionar supuestos, revisar decisiones pasadas y aceptar que el entorno cambia es parte del proceso de maduración de cualquier proyecto.
Conclusión
Por último, rodearse de referentes con credibilidad demostrada a lo largo del tiempo ayuda a reducir el ruido. No se trata de buscar gurús infalibles, sino voces que hayan acertado, fallado y aprendido en público. La confianza se construye con trayectoria, no con visibilidad puntual.

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Conclusión: ¿Crees que la desinformación no te afecta?
La desinformación rara vez se percibe como una amenaza directa. Normalmente actúa de forma silenciosa, condicionando decisiones, expectativas y percepciones sin que seamos plenamente conscientes de ello. Pensar que “a mí no me afecta” es, precisamente, uno de sus mayores logros.
En proyectos emprendedores, donde cada decisión cuenta, partir de información errónea puede marcar la diferencia entre avanzar con claridad o desviarse durante meses. El problema no es equivocarse, sino hacerlo basándose en una visión distorsionada de la realidad.
El crowdfunding es solo un ejemplo de cómo una mala definición puede limitar el uso de una herramienta poderosa. Pero lo mismo ocurre con tecnologías, modelos de negocio o tendencias que se analizan desde el desconocimiento o el prejuicio.
Cuestionar la información que consumimos no es una pérdida de tiempo, es una inversión estratégica. Porque antes de lanzar un proyecto, gestionarlo o escalarlo, conviene preguntarse algo fundamental: ¿y si la dirección que he descartado era justo la correcta?
Recordemos
- Es importante entender qué es la desinformación y la mala información.
- Hay que conocer las claves para gestionar la desinformación y la mala información.
- Es imposible tomar buenas decisiones en un proyecto sobre información equivocada.
Enlaces adicionales del artículo
- Desinformación en Wikipedia.
- La peor definición de crowdfunding de la temporada.
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