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Bienvenidos y bienvenidas a Lanza tu proyecto, el podcast donde aprendemos todo lo necesario para lanzar nuestros proyectos. Desde herramientas de marketing a diferentes estrategias de negocio.
En este episodio hablamos de la vuelta al cole como etapa de reinicio de la rutina, de lo que está pasando en Ribele y de los retos finales de año, con anécdotas personales y profesionales para ilustrar las claves de hoy. Claves que nos demostrarán lo importante que es saber manejar las energías y las expectativas en la recta final del año. ¿Qué lecciones para emprender habrá tras estas anécdotas? Lo veremos ¡Adentro episodio!
La frase de la vuelta al cole cobra una dimensión diferente cuando uno es padre. Sí, es algo indudable que los que tengáis hijas o hijos me podréis constatar. Para ellas y ellos es una nueva puerta hacia novedades y experiencias únicas, pero para muchos adultos es la vuelta a la rutina. Pero, ¿debemos entender rutina como monotonía? No tiene por qué, una rutina bien llevada puede ser una fórmula para crecer y aprender, como con la vuelta al cole.

Por eso hoy veremos qué significa la vuelta al cole para un empresario y emprendedor como el que os está hablando. Y también me gustará saber vuestra opinión sobre lo que significa para vosotros en vuestras empresas o ejerciendo vuestro día a día en la profesión que estéis ejerciendo, sea cual sea. ¿Para vosotros la rutina es repetición? ¿O podéis y os permiten aprender con la vuelta al cole? ¿Qué desearíais hacer si pudiérais elegir cómo enfocar vuestra propia vuelta al cole? Espero vuestros comentarios.
La vuelta al cole como vuelta a la rutina
Levantarse pronto, hacer algo de deporte, ducharse, hacer el desayuno, levantar a los peques, llevarlos al cole, ir al trabajo. ¿Os suena? Menos la parte de los peques os sonará a todos, sin duda. La rutina no tiene por qué ser mala si la ves como una secuencia ordenada de acciones que pueden llenarse de vida. Y me voy a explicar. Por ejemplo, hacer el desayuno no tiene por qué significar comer cada día lo mismo. Del mismo modo, una rutina de deporte puede estar llena de retos y variaciones que nos motiven.
Lo que es indudable es que después de un periodo de vacaciones todos volvemos a una cierta forma de hacer las cosas. Pero es en ese regreso en el que podemos prestar atención a detalles que podamos mejorar. Al regresar de un periodo de vacaciones uno está mucho más atento a aspectos que generan fricción en nuestro día a día. Quizás te des cuenta de que tu tiempo de descanso no es suficiente, o que ya no te apetece ir al trabajo siempre por el mismo camino y quieres variar un poco. Quién sabe.
Por eso para mí la vuelta al cole no es sinónimo de volver al aburrimiento, todo lo contrario, es sinónimo de poder generar nuevas oportunidades y mejoras en mi día a día. Porque la rutina para mí es un orden que establezco para poder ser productivo y sentirme en una zona de confort. Pero eso no significa que no puedan haber cambios y mejoras en esa rutina, todo lo contrario. Y a ello vamos, a ver cómo usar la rutina como mecánica para aprender.
La rutina como mecánica para aprender
Ya os hablé en su día del time blocking o la organización por bloques de tiempo, pues bien, lo que os voy a contar ahora tiene mucho que ver. Resulta que la organización por bloques de tiempo no deja de ser una rutina. El lunes me dedico a clientes, el martes a contenido, el miércoles hago prospección comercial, el jueves vuelvo con clientes y el viernes a nuevos proyectos y a la formación propia. Por poneros un ejemplo. Pues bien, si entendemos la rutina como una serie de contenedores que siguen una secuencia, ¿qué nos impide llenarlos con nuevas tareas en cada nuevo periodo que estrenamos?
Que uno dedique el viernes a la formación propia no impide que el programa formativo que uno vaya a seguir cada trimestre sea el mismo. Ahí está la clave, la rutina me acostumbra a formarme los viernes cada semana, pero eso no significa que siempre deba aprender sobre el mismo tema. Ahora yo estoy muy centrado en Ribele y en todo lo que el proyecto necesita, pero una de mis prioridades es la Inteligencia Artificial. Ya estoy enseñando en cursos cómo uso la IA, pero en esta vuelta al cole quiero mejorar mis conocimientos en la materia.
Por eso la rutina como mecánica para aprender es útil, porque nos permite acostumbrar el cuerpo y la mente a una secuencia de tareas que, a la vez, pueden ser dinámicas y presentarnos nuevos retos en cada temporada que estrenamos. Ahora estamos en un buen momento para replantear nuestra rutina y mejorar las mecánicas que tenemos en nuestro día a día para que seamos capaces de afrontar nuestros retos.
Lo que estamos preparando para Ribele
Y hablando de retos, Joan y yo estamos a tope con Ribele. Tanto que hoy hemos tenido reunión y además era la presentación del 40 aniversario de Zelda por parte de Nintendo y la nueva versión de su videojuego más importante… ¡y ni lo hemos comentado en la reunión! Y ya sabéis lo fans que somos de Zelda los dos. Pero estamos a tope con Ribele porque nos motiva mucho lo que podréis llegar a hacer con la plataforma. Os cuento algunos detalles pero os iré ampliando esta información de aquí a Octubre.
En primer lugar con Ribele podréis poner proyectos a prueba con votaciones y recibir feedback de una audiencia interesada en lo que queráis lanzar. Sea un producto, un servicio o algún tipo de contenido, podréis ponerlo a prueba y recibir votos y feedback. Pero la gracia de Ribele es la validación, y para ello tengo que contaros cómo funcionará el sistema de fijación de objetivos. Vamos a ello.
En Ribele la primera fase es para recibir votos y feedback para un proyecto, pero lo que no os he dicho es que hay un objetivo mínimo de votos a conseguir. Dicho objetivo mínimo de votos está relacionado con el número de ventas que tengáis que hacer a posteriori para poder poner en marcha vuestro proyecto. Os pongo un ejemplo. Si tengo que facturar 5.000€ para lanzar un producto que vale 50€, la plataforma calculará que necesito 100 ventas y entre 300 y 1.000 votos para hacer el proyecto realidad.
Una vez se llegue al mínimo de 300 votos para el proyecto, se podrá lanzar la preventa del producto, servicio o contenido de pago para hacerlo realidad facturando con la plataforma mediante preventas. Está claro, ¿verdad? Recibiréis el dinero facturado si llegáis al objetivo de 100 ventas y podréis llevar a cabo el proyecto. Simple y sencillo. Además Ribele sólo cobrará una tarifa fija si llegáis o superáis el objetivo de ventas. Si no llegáis al objetivo no se os cobra nada y el proyecto vuelve a su fase de votos para que lo mejoréis.
La importancia de seleccionar buenos proyectos
Ahora en Ribele estamos seleccionando buenos proyectos para el estreno de la plataforma. Ese es uno de los puntos más importantes de esta vuelta al cole para nosotros. Tenemos que garantizar que la plataforma empieza con buenos proyectos para que la percepción de la misma sea la adecuada por parte de nuestros clientes potenciales. Además, Ribele será una herramienta no únicamente enfocada a particulares, también a empresas y organizaciones. Así que os imaginaréis la importancia de seleccionar y filtrar buenos proyectos.
Para ello estamos exprimiendo nuestros contactos y también filtrando muy bien todo lo que nos llega como proyecto potencial. No son pocos los proyectos que ya nos han contactado y nos queda mucho por recibir en estos primeros meses de la plataforma. Así que mi papel como selector de proyectos será crucial en esta vuelta al cole. Tengo que ser exigente con todos los que presentéis proyectos en Ribele. Por el bien de la plataforma y también de los creadores de proyectos.
Retos finales de año en la vuelta al cole
Pero, como todos nosotros, tengo retos finales de año que atender. En esta vuelta al cole, por ejemplo, quiero mejorar en cómo gestiono la presión diaria de emprender. También me gustaría empezar a meditar de forma más regular. Llevo muchos años entrenando fuerza y cardio, pero la meditación se me resiste y es algo que, cuando lo hago, me sienta de maravilla y me aporta mucha claridad mental.
También tengo retos personales como leer más, aunque me encanta la lectura también tengo muchas otras pasiones, como los videojuegos, la música en directo, el coleccionismo o pasar el máximo tiempo posible con la familia y mis mejores amigos. Por todo ello, y considerando que mi hijo es una prioridad en cuanto a la gestión del tiempo, la lectura a veces queda relegada dentro de mis prioridades. Y me gustaría cambiarlo.
Para acabar, quiero mejorar en la gestión de aquello que no depende de mí. Cada vez soy mejor en eso pero creo que debo mejorarlo. Lo que no depende de uno debe verse como algo que debe aceptarse, simplemente eso. Si a uno la vida le presenta un reto, debe ocuparse de aquello que puede y dejar fluir aquello que no puede controlar. Intentar controlar lo que es imposible de controlar sólo genera frustración y daño hacia uno mismo.
Repaso del año y enfoque del sprint final
Y, cómo no, la vuelta al cole siempre viene un repaso del año de la mano. Qué hemos hecho bien, qué hemos hecho regular y qué hemos hecho mal. En qué aspectos hemos mejorado y en cuáles hemos empeorado. Qué habríamos podido hacer de otra forma y qué debemos ocuparnos de mejorar en los próximos días, semanas, meses y años. Me gustaría mucho compartir reflexiones con vosotros a ese respecto.
Conclusiones y opinión final
La rutina en la vuelta al cole puede ser una forma de aprovechar mejor nuestra energía. Debemos ver la rutina como una oportunidad para mejorar nuestro día a día y dotarlo de contenido variado y adaptado a lo que necesitemos en cada momento de nuestra vida. Los retos están ahí, esperando que nos organicemos para ir a por ellos.
Pero, por otro lado, hay cosas que nos pasan en la vida que no dependen de nosotros. Para enfrentarnos a todo ello que debemos asumir sin resistirnos a lo inevitable, la meditación, el deporte, el ocio y rodearnos de buenas personas es vital. Pero entendedme, aquí no hablo de resignación, hablo de asumir lo inevitable para poder concentrarnos en aquello que realmente podemos gestionar y cambiar con nuestros actos. Si queréis podemos profundizar más sobre esta idea en próximos episodios. Os leo en comentarios.
Y así llegamos al final del episodio. Pero antes de acabar me interesa saber lo que vosotros opináis de todo esto. Os animo a participar comentando el episodio del podcast o dejándome unas líneas en cualquier red social de las que uso habitualmente, que son todas, así que no tenéis excusa.
Como os acabo de decir y siempre os digo, os leo en los comentarios de YouTube y en los mensajes que me enviéis a través del formulario de mi web. Y, por supuesto, recordad que en vanacco.com (con v y dos c) encontraréis cursos y la mejor información fresca para lanzar vuestros proyectos. Nos vemos el segundo miércoles de cada mes a las 11:11 horas, o un poquito antes, que nunca se sabe.
Hasta entonces, saludos y felices lanzamientos.

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