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Bienvenidos y bienvenidas a Lanza tu proyecto, el podcast donde aprendemos todo lo necesario para lanzar nuestros proyectos. Desde herramientas de marketing a diferentes estrategias de negocio.
En este episodio hablamos de los primeros 10 proyectos en Ribele, proyectos de tecnología, gastronomía, educación, comunidades, y hasta arte, con claves de estos proyectos y cómo están viviendo sus primeros días en la plataforma para validar, financiar y lanzar proyectos. Claves que nos demostrarán lo importante que es saber validar los proyectos antes de empezar a vender. ¿Qué lecciones para emprender habrá tras estas claves? Las veremos ¡Vamos con el episodio!
Ribele ya tiene sus primeros proyectos en marcha. Y esto, más allá de ser una noticia importante para la propia plataforma, también es una oportunidad fantástica para observar algo que me interesa especialmente como consultor de crowdfunding y lanzamiento de proyectos: qué tipo de ideas están llegando a una plataforma de validación y cómo se pueden preparar para comprobar si existe una comunidad realmente interesada en hacerlas realidad.

En este episodio de Lanza tu proyecto quiero hacer un recorrido por los diez primeros proyectos que han llegado a Ribele. Son propuestas muy diferentes entre sí: tenemos gastronomía, tecnología, educación, arte, música y comunidad. Hay productos físicos, servicios, formación, software y experiencias.
Y precisamente ahí está una de las cosas más interesantes.
No existe una única manera de lanzar un proyecto.
Tampoco existe un único tipo de persona emprendedora.
Lo que sí existe es una necesidad común: antes de invertir demasiado tiempo, dinero y recursos en desarrollar algo, conviene descubrir si hay personas que realmente quieren que ese algo exista.
Ese es uno de los principios sobre los que hemos construido Ribele.
La plataforma permite presentar un proyecto en una primera fase de votación. La comunidad puede descubrirlo, votar y aportar feedback. Si se alcanza el objetivo de votos, el proyecto puede avanzar hacia la fase de ventas y preventa.
Por tanto, estos diez primeros proyectos no son simplemente diez productos o servicios diferentes. Son también diez experimentos de mercado.
Y en este episodio vamos a analizarlos desde esa perspectiva.
La preparación de los proyectos
Llegar a Ribele no debería consistir simplemente en publicar una idea y esperar a que suceda algo.
Un proyecto necesita preparación.
Antes de pedir votos hay que tener claro qué se quiere crear, para quién se quiere crear y, sobre todo, por qué alguien debería tener interés en que ese proyecto llegue a existir.
Esta fase obliga a trabajar algo que considero fundamental en cualquier lanzamiento: la propuesta de valor.
Una buena idea explicada de forma confusa puede parecer una mala idea. Y una propuesta sencilla, cuando está bien explicada y conecta con una necesidad concreta, puede generar mucho interés.
Por eso los proyectos de Ribele tienen que trabajar su mensaje, sus imágenes, la explicación del producto o servicio, la historia que hay detrás y la llamada a la acción.
Pero también hay algo más importante: tienen que estar preparados para recibir feedback.
La validación no consiste únicamente en conseguir un número de votos. Consiste en aprender qué entiende la gente, qué le interesa, qué dudas tiene y qué aspectos de la propuesta pueden mejorarse.
De hecho, esta es una de las grandes diferencias entre lanzar directamente un producto y validar primero.
En lugar de asumir que sabemos lo que quiere el mercado, podemos preguntárselo.
Y eso es exactamente lo que vamos a poder observar con estos primeros diez proyectos.
Los proyectos en Ribele de la categoría gastronomía
🍺 Ordum × La Benéfica de Piloña
El primer proyecto gastronómico de esta primera generación de Ribele es una colaboración entre dos realidades muy vinculadas al territorio asturiano: Ordum y La Benéfica de Piloña.
La propuesta consiste en un pack exclusivo de seis cervezas Ordum con etiquetas diseñadas específicamente para conmemorar el centenario de la Sociedad de Socorro Mutuo La Benéfica.
Pero aquí hay algo especialmente interesante desde el punto de vista del lanzamiento.
No estamos ante un producto creado únicamente para vender cerveza.
Estamos ante una historia.
Por un lado tenemos el antiguo Balneario de Borines, hoy convertido en fábrica de Ordum, con 134 años de historia. Por otro, La Benéfica, cuyo edificio de L’Infiestu cumple 100 años. La colaboración convierte esos dos aniversarios en el argumento para crear una edición limitada.
Además, el proyecto plantea que el 100 % del beneficio de esta edición se destine a La Benéfica de Piloña, con el objetivo de contribuir a mantener su actividad cultural y social.
Es un magnífico ejemplo de cómo un producto puede incorporar mucho más que sus características funcionales.
- Tiene territorio.
- Tiene historia.
- Tiene comunidad.
- Tiene colaboración.
- Y tiene un propósito.
Desde la perspectiva del crowdfunding y la preventa, esto es muy potente porque no estás invitando únicamente a comprar seis cervezas. Estás invitando a formar parte de una historia concreta.
Proyectos en Ribele de tecnología
👟 WIMOL
WIMOL parte de un problema muy cotidiano: cómo cuidar y secar correctamente las zapatillas.
Su propuesta es un sistema de sujeción, aireado y secado natural diseñado para permitir que el aire circule por el interior de las zapatillas sin utilizar calor, electricidad ni ejercer presión sobre el calzado.
El proyecto explica además un problema que muchas personas probablemente han experimentado: utilizar pinzas, ganchos u otros sistemas improvisados para sujetar las zapatillas puede generar marcas, deformaciones o una sujeción poco segura.
Aquí tenemos una lección muy interesante para cualquier emprendedor.
Una propuesta no necesita solucionar un problema gigantesco para ser interesante.
Puede solucionar un pequeño problema que muchas personas experimentan.
Lo importante es demostrar que ese problema existe y que nuestra solución mejora realmente la situación.
WIMOL, además, tiene una narrativa muy clara alrededor de la idea de cuidar aquello que nos acompaña. Y esa narrativa ayuda a convertir un objeto funcional en una propuesta con personalidad.
🧦 Calcetines de compresión Barefoot
NIBO parte de una necesidad detectada inicialmente en profesionales que pasan muchas horas de pie, especialmente en el ámbito sanitario.
El proyecto propone unos calcetines que combinan dos características que normalmente no se encuentran juntas: compresión y una forma que respeta la filosofía barefoot, dejando espacio para que los dedos puedan moverse con mayor libertad.
La propuesta también incorpora un tejido desarrollado en España, Regenactiv®, que combina materiales de origen vegetal y marino con poliamida con iones de plata.
Lo interesante aquí es que el proyecto no se limita a presentar un producto aislado.
Los calcetines forman parte de una propuesta de marca más amplia alrededor de la comodidad y el movimiento, junto con el calzado barefoot de NIBO.
Esto nos enseña otra lección importante: cuando lanzamos un producto, conviene pensar en el contexto de uso.
- ¿Quién lo utilizará?
- ¿Cuándo lo utilizará?
- ¿Qué problema está intentando solucionar?
- ¿Con qué otros productos o hábitos se relaciona?
Cuanto mejor entendamos ese contexto, más fácil será construir una propuesta que conecte.
⏰ Planifly
Planifly aborda otro problema muy concreto: la gestión de horarios, turnos, fichajes y horas en empresas pequeñas.
El proyecto parte de una situación bastante reconocible: horarios repartidos entre hojas de Excel, fotografías y grupos de WhatsApp, con el consiguiente riesgo de que distintas personas estén trabajando con versiones diferentes de la información.
Planifly propone centralizar la planificación y conectar los horarios con fichajes, horas, vacaciones, ausencias, cambios y coberturas.
Y aquí aparece otra idea fundamental para lanzar proyectos tecnológicos: la propuesta tiene que poder explicarse a partir del problema que resuelve.
Decir que tenemos una aplicación con muchas funcionalidades no es suficiente.
Decir que ayudamos a que un equipo deje de gestionar sus turnos entre Excel y WhatsApp es mucho más fácil de entender.
La tecnología es el medio.
El problema solucionado es el mensaje.
La educación en los proyectos en Ribele
📢 Reto 21 días de alcance
El Reto 21 días de alcance propone algo muy concreto: realizar durante tres semanas una acción diaria para dar a conocer un proyecto sin invertir en publicidad.
La propuesta combina un email diario con una acción concreta y un directo de seguimiento cada viernes.
La estructura se divide en tres etapas: primero trabajar el mensaje y los puntos de partida; después buscar distribución, colaboraciones y comunidades; y finalmente repetir y convertir las acciones que mejor funcionen en un sistema sostenible.
Aquí encontramos una propuesta educativa muy interesante porque no se vende únicamente conocimiento.
Se vende acción.
Esto es especialmente importante en formación.
Cuando alguien compra un curso o una experiencia formativa no necesariamente quiere saber más. Muchas veces quiere conseguir algo.
- Quiere lanzar.
- Quiere vender.
- Quiere mejorar.
- Quiere conseguir visibilidad.
Por eso las propuestas educativas que conectan aprendizaje y resultado pueden tener una ventaja importante a la hora de explicar su valor.
🗣️ Training en Habilidades Comunicativas
El proyecto de Lara Capeáns plantea un entrenamiento mensual en grupos reducidos para desarrollar habilidades comunicativas.
Oratoria, expresión oral, técnica vocal, expresión corporal, storytelling, puesta en escena, confianza, comunicación empática y liderazgo forman parte de la propuesta.
Pero lo más interesante es el formato.
No se trata simplemente de consumir contenidos sobre comunicación.
La propuesta apuesta por entrenar.
Y hacerlo en grupos reducidos permite convertir la formación en un espacio práctico donde las personas puedan exponerse, probar, equivocarse y mejorar.
Esta es una distinción muy importante en cualquier proyecto educativo.
No es lo mismo enseñar una habilidad que ayudar a desarrollar una habilidad.
Cuando una propuesta consigue trasladar al cliente de la teoría a la práctica, cambia completamente la percepción del valor.
👨🏻🏫 Teacherly
Teacherly representa otra aplicación muy interesante de la tecnología en educación.
El proyecto nace de una necesidad observada directamente en una academia de inglés: el tiempo que los profesores dedican a corregir ejercicios y exámenes.
La herramienta, todavía en desarrollo, plantea utilizar inteligencia artificial para proponer correcciones de ejercicios y textos escritos en PDF, dejando al profesor la revisión, modificación y aprobación final.
La frase que resume bien el concepto es sencilla:
La IA propone. El profesor revisa y decide.
Y esto es importante.
En lugar de plantear la inteligencia artificial como sustituta del profesor, Teacherly la presenta como una herramienta para reducir tareas repetitivas y liberar tiempo para actividades de mayor valor educativo.
Desde la perspectiva de lanzamiento, además, encontramos un ejemplo muy claro de cómo una experiencia profesional puede convertirse en una oportunidad de producto.
Antonio y Esther conocen el problema porque gestionan desde hace más de 15 años una academia de inglés.
- Primero existe el problema.
- Después aparece la solución.
- Y finalmente se construye el producto.
Ese orden es muy saludable para emprender.
El arte y los proyectos de comunidad en Ribele
🍝 Freakpasta
Freakpasta parte de una idea especialmente interesante: convertir los códigos compartidos por una comunidad en arte.
La propuesta plantea crear camisetas inspiradas en referencias, bromas, mecánicas y momentos que las personas de determinadas comunidades reconocen.
La clave está precisamente en ese reconocimiento.
Una persona puede ver una ilustración y pensar que simplemente es bonita. Pero alguien que pertenece a la comunidad puede reconocer inmediatamente la referencia.
Ese segundo nivel de lectura crea conexión.
Y ahí aparece una lección de marketing muy potente: las comunidades tienen códigos propios.
Cuando un producto consigue hablar el lenguaje de una comunidad, puede dejar de ser simplemente un producto y convertirse en una señal de pertenencia.
Además, Freakpasta plantea empezar con una colección pequeña y utilizar el interés de la comunidad para decidir qué diseños tienen realmente sentido antes de producir grandes cantidades.
Eso es validación aplicada directamente al producto.
🎸 Beatles en 12 cuerdas
El proyecto Beatles en 12 cuerdas propone un disco con temas de los Beatles interpretados a dos guitarras, acompañado de partituras y tutoriales.
David Tavares y Shavi Lasal, guitarristas y compañeros de profesión desde hace décadas, reinterpretan una selección de composiciones del grupo desde un formato muy concreto: dos guitarras acústicas.
Aquí encontramos una propuesta que mezcla música, educación y producto digital.
No se trata únicamente de escuchar interpretaciones.
También existe una dimensión formativa gracias a las partituras y los tutoriales.
Y esto nos recuerda que los proyectos pueden tener diferentes capas de valor.
Una misma creación puede convertirse en contenido, experiencia, formación y producto.
La cuestión está en identificar qué quiere realmente la comunidad y cómo podemos empaquetar ese valor de una manera atractiva y comprensible.
🚀 Mentoring Club: Lanza tu proyecto
El último de los diez primeros proyectos es el Mentoring Club: Lanza tu proyecto.
La propuesta es crear un grupo de 10 personas con 10 proyectos para trabajar durante 10 semanas.
Cada miércoles se realiza una sesión grupal de una hora y el objetivo es mejorar los proyectos y lanzarlos en Ribele.
El club está planteado como una experiencia de acompañamiento, con sesiones online, seguimiento personalizado por email, grabaciones de las sesiones y contacto adicional durante las diez semanas.
Y aquí encontramos una idea que considero especialmente relevante para Ribele: la comunidad no es únicamente el público que vota. También puede formar parte del propio producto.
Un grupo de personas con proyectos diferentes puede aprender conjuntamente.
Cada proyecto aporta problemas y aprendizajes.
Cada participante puede convertirse en una fuente de feedback para los demás.
Y el propio proceso de lanzamiento se convierte en una experiencia compartida.
Por eso este proyecto encaja especialmente bien con el concepto de comunidad que hay detrás de Ribele.
Repaso a la estrategia de los proyectos
Si ponemos los diez proyectos juntos, aparece algo muy interesante. Son muy diferentes pero comparten varias características.
La primera es que parten de un problema, deseo o interés concreto.
- Ordum y La Benéfica parten de una celebración y de la voluntad de mantener viva una comunidad.
- WIMOL parte de una necesidad cotidiana relacionada con el cuidado del calzado.
- NIBO parte de las necesidades de personas que pasan muchas horas de pie.
- Planifly parte de un problema de gestión empresarial.
- El Reto 21 días parte de una dificultad habitual entre emprendedores: conseguir visibilidad.
- Lumareda parte de la necesidad de entrenar las habilidades comunicativas.
- Teacherly parte del tiempo que los profesores dedican a corregir.
- Freakpasta parte de los códigos culturales de las comunidades.
- Beatles en 12 cuerdas parte de una reinterpretación musical que añade una dimensión educativa.
- Y el Mentoring Club parte de la necesidad de acompañamiento para convertir ideas en proyectos lanzables.
La segunda característica común es que las propuestas intentan concretar. No dicen únicamente “quiero crear algo relacionado con X”. Dicen qué quieren crear y para quién. Y esto es fundamental para validar. No podemos validar una idea abstracta. Podemos validar una propuesta concreta.
La tercera característica es que la comunidad entra en juego antes de que el proyecto esté completamente cerrado. Esto cambia la lógica tradicional del lanzamiento. En el modelo clásico muchas veces desarrollamos primero y buscamos clientes después. En un modelo basado en validación podemos invertir el orden:
- Primero presentamos.
- Después escuchamos.
- Lluego mejoramos.
- Y finalmente vendemos.
Eso reduce incertidumbre. No elimina el riesgo, porque ningún sistema puede garantizar que un proyecto vaya a funcionar. Pero sí permite tomar decisiones con más información.
Y esa información tiene un valor enorme para cualquier persona que emprenda.
Conclusiones y reflexiones finales
Estos diez primeros proyectos de Ribele demuestran algo que me parece especialmente importante: emprender no significa tener todas las respuestas antes de empezar.
Significa ser capaz de plantear una hipótesis, ponerla delante de personas reales y aprender de su reacción.
La gastronomía, la tecnología, la educación, el arte, la música o la comunidad pueden parecer mundos muy diferentes. Sin embargo, todos pueden beneficiarse de una misma filosofía de lanzamiento.
- Crear antes de producir.
- Escuchar antes de escalar.
- Validar antes de invertir demasiado.
Y, sobre todo, entender que una comunidad puede aportar mucho más que una compra.
- Puede aportar votos.
- Puede aportar feedback.
- Puede aportar ideas.
- Puede compartir.
- Puede convertirse en cliente.
- Y puede ayudar a mejorar el proyecto antes de que llegue al mercado.
Los primeros diez proyectos de Ribele son solamente el comienzo. Pero precisamente por eso resultan tan interesantes. Porque todavía podemos observar el proceso prácticamente desde el principio.
- Podemos ver qué propuestas generan interés.
- Qué mensajes funcionan.
- Qué proyectos consiguen avanzar.
- Qué feedback reciben.
- Y qué aprendizajes aparecen por el camino.
Eso es lo que más me interesa de esta primera generación de proyectos. No solamente comprobar cuáles tendrán éxito. Sino aprender por qué.
Porque al final, lanzar proyectos consiste precisamente en eso: convertir ideas en hipótesis, hipótesis en propuestas y propuestas en proyectos que las personas quieran hacer realidad.
Y así llegamos al final del episodio. Pero antes de acabar me interesa saber lo que vosotros opináis de todo esto. Os animo a participar comentando el episodio del podcast o dejándome unas líneas en cualquier red social de las que uso habitualmente, que son todas, así que no tenéis excusa.
Como os acabo de decir y siempre os digo, os leo en los comentarios de YouTube y en los mensajes que me enviéis a través del formulario de mi web. Y, por supuesto, recordad que en vanacco.com (con v y dos c) encontraréis cursos y la mejor información fresca para lanzar vuestros proyectos. Nos vemos el segundo miércoles de cada mes a las 11:11 horas, o un poquito antes, que nunca se sabe.
Hasta entonces, saludos y felices lanzamientos.

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