Escucha el podcast en Spotify | iTunes | iVoox | Google Podcasts
Bienvenidos y bienvenidas a Lanza tu proyecto, el podcast donde aprendemos todo lo necesario para lanzar nuestros proyectos. Desde herramientas de marketing a diferentes estrategias de negocio.
En este episodio hablamos de cómo mantener una actitud positiva en los proyectos y en la vida en general, repasando anécdotas personales y profesionales para ilustrar las claves de hoy. Claves que nos demostrarán lo importante que es saber cómo mantener una actitud positiva para convertir amenazas en oportunidades. ¿Qué lecciones para emprender habrá tras estas historias? Lo veremos ¡Adentro episodio!
Si llevas tiempo emprendiendo, probablemente ya lo hayas descubierto por ti mismo: los malos momentos no son una excepción, sino parte del camino. Da igual que estés lanzando una startup, una campaña de crowdfunding, un negocio local o un proyecto creativo. En algún momento aparecerán las dudas, las malas noticias, los clientes que desaparecen, las ventas que no llegan o los problemas que jamás imaginabas.

Precisamente por eso aprender cómo mantener una actitud positiva no consiste en repetir frases motivacionales delante del espejo. Se trata de desarrollar una forma de pensar que te permita seguir tomando buenas decisiones incluso cuando todo parece salir mal.
Porque la realidad es que las oportunidades nunca dejan de pasar delante de nosotros. Lo único que cambia es nuestra capacidad para verlas.
Cuando algo malo ocurre, todo tiende a volverse oscuro
Nuestro cerebro está diseñado para prestar mucha más atención a las amenazas que a las buenas noticias. Es un mecanismo de supervivencia que durante miles de años permitió a nuestra especie reaccionar rápidamente ante el peligro.
El problema es que ese mismo mecanismo sigue funcionando cuando dirigimos una empresa. Por eso es importante saber cómo mantener una actitud positiva en cualquier escenario profesional.
Un cliente importante cancela un contrato y de repente sentimos que todo el negocio está condenado. Una campaña vende menos de lo esperado y empezamos a pensar que nuestra idea nunca funcionará. Recibimos varias críticas seguidas y llegamos a creer que nadie valora nuestro trabajo.
Sin darnos cuenta, un único problema empieza a teñir toda nuestra realidad.
El peligro no está únicamente en sentirnos mal. El verdadero riesgo aparece cuando comenzamos a tomar decisiones desde ese estado emocional.
Dejamos de innovar.
Retrasamos decisiones importantes.
Perdemos iniciativa.
Descuidamos la comunicación con clientes.
Y, sobre todo, dejamos escapar oportunidades simplemente porque ya no somos capaces de verlas.
Por eso la actitud positiva no es un lujo. Es una herramienta estratégica para cualquier emprendedor.
Primer paso para superar la oscuridad: aceptar el duelo
Muchas personas intentan mantenerse positivas demasiado pronto. Y eso es no saber cómo mantener una actitud positiva, vamos a comprobarlo.
En primer lugar, dichas personas fingen que no pasa nada. Se obligan a sonreír. Repiten que “todo irá bien”. Pero ese tipo de actitudes no funcionan si no se trabajan desde el convencimiento. Para saber cómo mantener una actitud positiva el primer paso es aceptar que algo ha ido mal y que no no gusta.
Cuando un proyecto fracasa parcialmente, cuando un socio abandona la empresa, cuando perdemos una gran oportunidad o cuando un lanzamiento sale peor de lo esperado, existe un proceso natural de duelo. Y saber cómo mantener una actitud positiva pasa por aceptar dicho proceso natural.
Y ese duelo necesita espacio. Aceptar que estamos decepcionados no significa rendirse. Aceptar que algo duele no significa ser pesimista. Al contrario.
Reconocer nuestras emociones evita que consuman energía durante semanas o meses. No podemos resolver aquello que nos negamos a aceptar.
Las personas que parecen más fuertes no suelen ser quienes menos sufren, sino quienes procesan antes aquello que ha ocurrido para volver a ponerse en marcha.
Segundo paso para mantenerse positivo: buscar la oportunidad
Una vez aceptamos la situación, llega la pregunta realmente importante para aprender cómo mantener una actitud positiva. Empezar a pesar en oportunidades.
¿Qué oportunidades existen dentro de ese problema que te hace estar negativo?
No siempre será evidente. A veces la oportunidad consiste en descubrir un error antes de crecer demasiado. Otras veces supone conocer mejor al cliente. En ocasiones implica cambiar completamente el modelo de negocio.
Y muchas veces significa aprender una habilidad que necesitaremos durante años. Los emprendedores que sobreviven no son quienes evitan los problemas. Son quienes desarrollan la capacidad de convertir cada obstáculo en información útil.
Cada dificultad contiene datos. Cada error contiene aprendizaje. Cada fracaso revela algo que desconocíamos.
Cambiar la pregunta de “¿por qué me ocurre esto?” por “¿qué puedo aprender de esto?” transforma completamente nuestra forma de afrontar cualquier situación.
Tercer paso hacia la positividad: hacer lo que esté en tu mano
Existe una pregunta muy sencilla que utilizo constantemente cuando trabajo con proyectos ¿Qué depende realmente de mí?
Porque solemos dedicar enormes cantidades de energía a aquello que no controlamos. La economía, los algoritmos, las decisiones de otras personas, la competencia, la opinión de desconocidos.
Sin embargo, siempre existen aspectos sobre los que sí podemos actuar. Podemos mejorar nuestro producto, hablar con más clientes, publicar contenido, llamar a posibles colaboradores, analizar datos, experimentar nuevas estrategias.
La acción genera claridad. Y la claridad reduce la ansiedad. Cada pequeña acción devuelve una parte del control que sentíamos haber perdido.
Cuarto paso para mantenerse positivo: aceptar lo inevitable
No todo puede solucionarse. Hay clientes que nunca volverán, mercados que cambiarán para siempre, tecnologías que dejarán obsoletos algunos modelos de negocio, errores que no podremos deshacer.
Intentar luchar contra aquello que ya no depende de nosotros únicamente prolonga el sufrimiento, Aceptar algo no significa estar de acuerdo. Aceptar según qué significa dejar de gastar energía intentando cambiar aquello que ya no puede cambiarse.
Ese ahorro de energía puede invertirse en construir el siguiente paso. Y eso sí depende completamente de nosotros.
Quinto paso para ver lo positivo: seguir disfrutando del camino
Existe una trampa muy frecuente entre emprendedores. Pensar que seremos felices cuando consigamos financiación, cuando lleguen las ventas, cuando alcancemos cierta facturación, cuando contratemos al primer empleado, o cuando lancemos el siguiente producto.
El problema es que siempre aparece un nuevo objetivo. Si únicamente disfrutamos de las metas, pasaremos la mayor parte de nuestra vida esperando.
En cambio, quienes consiguen mantener una actitud positiva encuentran satisfacción también en el proceso. Celebran pequeñas victorias, aprenden continuamente, disfrutan resolviendo problemas, valoran las conversaciones con clientes, reconocen el crecimiento personal que supone emprender.
Porque, al final, construir un proyecto también consiste en construirnos a nosotros mismos.
Proyectos que atravesaron momentos muy difíciles
La historia empresarial está llena de compañías que parecían condenadas antes de alcanzar el éxito.
Durante la pandemia, Airbnb vio cómo su negocio prácticamente se detenía de un día para otro cuando el turismo mundial se paralizó. La empresa perdió cerca del 80 % de su actividad en pocas semanas, tuvo que reducir costes, aplazar su salida a bolsa y tomar decisiones extremadamente difíciles. Sin embargo, adaptó rápidamente su estrategia, reforzó el apoyo a anfitriones y reorganizó la compañía para responder a la nueva realidad. Poco después consiguió salir a bolsa y recuperar el crecimiento.
Otro ejemplo conocido es Slack. Antes de convertirse en una de las plataformas de comunicación empresarial más utilizadas del mundo, sus fundadores estaban desarrollando un videojuego online llamado Glitch. El juego no consiguió el éxito esperado y terminó cerrando. Sin embargo, el sistema interno de comunicación que habían creado para coordinar al equipo terminó convirtiéndose en el verdadero negocio. Aquello que parecía un fracaso acabó dando lugar a una empresa multimillonaria.
Estos casos recuerdan una idea muy importante: muchas veces el proyecto que finalmente triunfa no es exactamente el que imaginábamos al principio.
Emprendedores que se levantaron después de caer
Las empresas no son las únicas que atraviesan momentos difíciles.
Los emprendedores también.
La escritora J. K. Rowling escribió gran parte de su primera novela mientras atravesaba una situación económica muy complicada y había recibido numerosos rechazos editoriales antes de encontrar una oportunidad.
Steve Jobs fue despedido de la empresa que él mismo había fundado. Años después regresó para liderar una de las etapas más exitosas de la compañía.
Sara Blakely ha explicado en numerosas ocasiones que los fracasos formaban parte de la educación que recibió de su padre, quien preguntaba a sus hijos qué habían intentado hacer aunque no hubiera salido bien. Aquella forma de entender el error terminó convirtiéndose en una de las bases de su mentalidad emprendedora.
En todos estos casos existe un patrón común. No evitaron los malos momentos. Aprendieron a atravesarlos.
Claves para saber cómo mantener una actitud positiva
Mantener una actitud positiva no consiste en ignorar la realidad, sino en interpretarla de una forma que nos permita seguir avanzando.
Acepta que los malos momentos forman parte del emprendimiento.
Date permiso para procesar las emociones antes de actuar.
Busca el aprendizaje que esconde cada dificultad.
Concéntrate únicamente en aquello que puedes controlar.
Acepta lo inevitable para liberar energía.
Y recuerda disfrutar también del proceso, porque la mayor parte de tu vida como emprendedor ocurrirá precisamente mientras construyes tu proyecto.
Conclusiones y lecciones aprendidas
Si tuviera que resumir todo este artículo en una sola idea sería esta:
La actitud positiva no cambia los hechos, pero sí cambia las decisiones que tomamos frente a esos hechos.
Y esas decisiones son las que terminan cambiando el futuro de un proyecto.
Habrá días malos.
Habrá lanzamientos que no funcionen.
Habrá clientes que digan que no.
Habrá momentos en los que pensarás que todo se ha terminado.
Pero mientras sigas aprendiendo, adaptándote y avanzando, seguirás creando oportunidades.
Porque los proyectos de éxito no son los que nunca caen.
Son los que siempre encuentran la forma de levantarse una vez más.
Y así llegamos al final del episodio. Pero antes de acabar me interesa saber lo que vosotros opináis de todo esto. Os animo a participar comentando el episodio del podcast o dejándome unas líneas en cualquier red social de las que uso habitualmente, que son todas, así que no tenéis excusa.
Como os acabo de decir y siempre os digo, os leo en los comentarios de YouTube y en los mensajes que me enviéis a través del formulario de mi web. Y, por supuesto, recordad que en vanacco.com (con v y dos c) encontraréis cursos y la mejor información fresca para lanzar vuestros proyectos. Nos vemos el segundo miércoles de cada mes a las 11:11 horas, o un poquito antes, que nunca se sabe.
Hasta entonces, saludos y felices lanzamientos.

Deja una respuesta